
La misma rutina, una y otra vez; sus manos ya no pueden tocar lo que amaba. Lo que tantos recuerdos bellos le trajo, estaba marchito y por cada recuerdo había una lágrima. Mirar de nuevo quería aquellos ojos tan verdes como el mar, sentir sus dulces besos era una añoranza y decirle te amo era un puñal en su corazón. Un dulce amor, una tragedia les separó pero la muerte los reunió.. Los personajes no me pertencen, todos son de hajime Izayama, yo solo los uso para darle vida a mis historias.All Rights Reserved