43
Lidia tiene 43 años, un matrimonio estable, un hijo independiente y una rutina que parece inamovible. Desde fuera, su vida es tranquila. Desde dentro, es un eco que resuena en el vacío.
Un día cualquiera, tras la marcha de su hijo del hogar, conoce a Jorge y comienza a remover los restos de una vida que no eligió del todo. Y en medio del silencio, empieza a hacerse preguntas. Pequeñas, íntimas, peligrosas.
Lo que sigue no es una crisis. Es una revolución silenciosa.
Una historia de deseo, de culpa, de libertad y de redescubrimiento.
Una mujer que empieza a escucharse y sentir por primera vez.