Ya llegué perras, quitense básicas que he llegado yo, perritsima y brabitsima, así que mejor vuelve a tu perrera, que las perras con pedigri no se juntan con perras de la calle.
Cuando Chuya le dio la inesperada noticia solo lo hizo con animo de informarlo ¡No para que el bastardo vendado se colase de nuevo sin permiso en su vida!