OPUESTOS

OPUESTOS

  • WpView
    Reads 1,365
  • WpVote
    Votes 164
  • WpPart
    Parts 31
WpMetadataReadMatureComplete Sat, Dec 29, 2018
Alexander Crowst, ó Alex, cómo le llamaban sus amigos y las muchachas que le coqueteaban, era el auténtico chico malo, tenía un futuro poco prometedor por delante y lo sabía, incluso se había resignado al mismo. Ariana Tolt, Ari para sus padres, era la hija modelo, sacaba las mejores notas de su clase año tras año, tomaba todas las clases avanzadas, realizaba todas las actividades extracurriculares posibles y siempre lograba mención por asistencia perfecta. Llevaba una vida solitaria pero se había acostumbrado a ella. Sabía que al finalizar la preparatoria se marcharía de esa ciudad con sabor a pueblo y no miraría atrás. Ambos comenzarán a conocerse y el deseo y la atracción los unirá, pero... ¿Será eso suficiente para contrarrestar sus diferencias?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • MIERDA,  ME ENAMORE DE TI
  • El arte de amar.
  • Hola preciosa
  • El DESTINO Y SUS JUEGOS - TRUCO O CASUALIDAD
  • ¿Qué es el Amor? (Temp.1)
  • Enamorando al imposible
  • My Home is Hell [En edición]©
  • Di mi nombre.
  • Promesas Rotas
  • Destruyendo al chico ideal (CI #1)

Se conocieron desde niños. No como amigos... sino como vecinos que aprendieron a soportarse. Lo suyo nunca fue inocente. Fue una guerra silenciosa: miradas tensas, palabras que cortaban más de lo que admitían. Eran opuestos. Siempre lo fueron. Él fingía ser todo lo que no era. Rebelde. Intocable. Interesante. Construía historias, coleccionaba risas prestadas y aplausos vacíos. Una máscara bien puesta... para ocultar lo único real: el miedo a no ser suficiente. Ella no fingía nada. Era libre. Demasiado. No se quedaba, no se ataba, no necesitaba. Probaba el mundo como si nada pudiera atraparla... y lo soltaba antes de que pudiera hacerlo. Y eso lo desarmaba. Porque no era la diferencia lo que lo inquietaba... era su verdad. Su forma de existir sin esconderse. Sin pedir permiso. Sin inventarse a sí misma. Mientras él... nunca supo cómo ser real. Y justo cuando creyeron que ya no había nada nuevo entre ellos, la vida decidió cambiar las reglas.

More details
WpActionLinkContent Guidelines