Si tan sólo el dolor y la decepción no hubieran sido tan fuertes a tal punto de destruirlos, quizá así no estarían tratando de cumplir una promesa que parecía cada vez más díficil de seguir. Pero no, el arrepentimiento no cura nada, y a pesar esforzarse cada día, saben que no podrán recibir su perdón, no el de ella.
All Rights Reserved