-Déjame ayudarte...- decía con dolor en sus ojos
-No necesito tu ayuda, ni la de nadie- dije con voz fría, abrió grande sus ojos con sorpresa. Noté un rastro de decepción en su rostro
No me importó. Di vuelta sobre mis talones y emprendí mi camino, dejándolo sólo
«No puedes ayudar a alguien que no quiere ser ayudado»
Tous Droits Réservés
Rejoignez la plus grande communauté de conteursObtiens des recommandations personnalisées d'histoires, enregistre tes préférées dans ta bibliothèque, commente et vote pour développer ta communauté.
Izuku siempre sintió que lo estaban observando solo para simplemente ignorarlo diciéndose a sí mismo que estaba siendo paranoico... oh chico, izuku midoriya, ¿estás equivocado?