
(ESP) Irene Rodríguez realiza un intercambio a Roma, a una familia de acogida la cual tiene un hijo de su edad llamado Pablo Belfiore. Irene, cansada de su vida en Madrid por una infidelidad y por una gran pelea con sus mejores amigos decide que necesita marcharse, pero lo que ella no sabe es que, aunque Roma sea perfecta con sus calles, colegios y fiestas hay un leve percance, se va a meter en un marrón y es en el de los ojos de Belfiore. «Siempre pensé que Roma era una ciudad, pero en este viaje descubrí que era una persona. Por ello, todos los caminos llevan a Roma.»Todos los derechos reservados
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