Si quieren leer una historia de romance algo cliché pues vengan que le ayudaré a embarcarse en una aventura donde no todo es felicidad, dulzura y perfección también habrá dolor, tristeza, agonía, distancia e inseguridad. todo lo bueno y lo malo nos llevó a acá.
Escribí una carta llorando, mientras introduzco un pequeño papel con una frase que dice "te amo con los pies, de otro modo no podría explicar porque siempre vuelvo a ti" y una pequeña pulsera roja, fina, tejida que iba a representar nuestro hilo rojo que nos ataba Inclusive con el tiempo, distancia, enredaderas, obstáculos y caminos distintos.
Éramos caos.
Amor y guerra al mismo tiempo.
Nos gritábamos con rabia...
y nos abrazábamos con el alma.
Ninguno de los dos fue el bueno en la historia.
Éramos dos desastres chocando una y otra vez,
atados por algo que ni el tiempo ni la distancia pudo romper.
Un hilo rojo invisible.
Un amor que dolía... pero del que no podíamos escapar.
Nos amábamos demasiado como para soltarnos.
Nos lastimábamos demasiado como para quedarnos.
Pero la verdad es que nunca supimos cómo vivir el uno sin el otro.
Esta no es una historia perfecta.
Es una historia real. Cruda.
De esas que te rompen... pero también te enseñan a amar de verdad.