Un Gato Enamorado

Un Gato Enamorado

  • WpView
    Reads 1,538
  • WpVote
    Votes 18
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Dec 11, 2018
En un universo paralelo donde los gatos tienen consciencia... Mis días pasan solitarios, en lo único que pienso es en dormir y comer. Mi amo me consciente con pescado crudo y un lugar donde dormir, no tengo nada más que pedirle a la vida. Pero siempre he sentido que me falta algo. Soy el príncipe de la casa, y ese es el nombre que me colocó mi dueña el día que me rescató. Desde ese entonces, el amor entre los dos ha crecido y ahora soy todo un gato que tiene un vacío inexplicable. Nada lo llena, ni la comida ni sus mimos. Esa noche todo lo que sabía dio un giro total. Conocí al amor de mi vida, su nombre era Susan y era la gata más hermosa que mis ojos podían apreciar. Sólo deseaba enamorarla y no me importaba hacer cantidad de cosas para tener su atención. Lo triste del caso es que no todo es color de rosa, y lo que yo anhelaba a ella no le interesaba ni lo más poco. ¿Cómo podría conquistar un corazón libre? Cuando se está tan acostumbrado a no querer a nadie. Yo lo intenté. _________ Historia corta dedicada al amor de mi vida, mi príncipe que un día se fue de casa y nunca volvió. No sé si murió pero todavía lo espero, todavía lo extraño. Te amo.
All Rights Reserved
#172
príncipe
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Halfway
  • Maybe you--// Catnap x Dogday
  • Diario de una puta.
  • Por el brillo de tus ojos.
  • Engatozada: Kilian
  • Me rehúso a dejarte © [COMPLETA]
  • Oh, Savanah!
  • Following her
  • •~ERES MI OBSESIÓN ~•
Halfway

Si le preguntamos a todas las mejores amigas del mundo un deseo, responderían que desearían vivir juntas, pues bien, ese sueño era mi realidad. Como todas las niñas del mundo nosotras teníamos nuestros secretos y una gran promesa que alimentábamos diariamente de ilusiones, casarnos con nuestros ídolos musicales. En los cuentos que leíamos de pequeñas la princesa siempre pasaba por cosas trágicas antes de encontrar el amor, por ese motivo Ari y yo creíamos que nuestro príncipe se acercaba cuando nos rompimos una pierna patinando, o cuando se torció el tobillo en una carrera de caballos, pero a no ser que el príncipe azul se llamara Augusto, tuviera 60 años, pelo en las orejas y llevara una gran bata de médico, pues la vida no consideraba aquello como algo exactamente trágico... ese significado lo descubrí yo tiempo después. Pero cuando lo hice no hubo ni castillos, ni zapatos de cristal, y mucho menos un príncipe que me salvara de aquel vacío desolador e irreparable. Fue entonces cuando entendí que esos libros que aún conservaba estaban llenos de historias fantásticas y que en la vida real no todo termina con un "fueron felices por siempre". Sin zapatos, castillos ni ilusión solo me aferraba al recuerdo de la promesa de un amor platónico, aquello me ayudaba a mantenerme con los pies en la tierra que, dicho sea de paso, era muy lejos de donde estaban muchas personas de mi vida.

More details
WpActionLinkContent Guidelines