Si, estoy en una cárcel y no, no es por lo que piensan, en el nuevo mundo lo que yo hice ya no se puede considerar delito. No mate a nadie, no secuestre a nadie ni robe dinero, solo crucé la ciudad en busca de comida, de un simple pedazo de pan y un poco de leche, los cuales no podemos alcanzar diariamente gracias a sus precios exorbitantes ¿Se puede considerar delito ayudar a tu familia? Para nuestra tiranía lo es, declarandolo un acto de rebeldía ¡La rebelión misma! Para ellos perder un poco de lo que poseen en cantidades es comparado con el horror mismo... Ahora en mi celda, lo único que pienso es en los recuerdos que forjé con mi familia, esos típicos instantes felices que se te vienen a la cabeza cuando has perdido a un ser querido ¡Qué ironía! A pesar de todo, solo agradecía una cosa: El saber que mi familia no se vería afectada en ningún sentido por mi falta.
En este momento lo único que podría esperar de mi sentencia es el destierro o un par de años en prisión, quizá la muerte misma, todo con tal de no ser vendida a un vampiro...
Valle de cobre ha sucumbido ante la maldad de aquel que alguna vez consideró su salvador, el rey de todo se ve obligado a tomar una drástica decisión, su trono o el amor de su querida Ginebra...
De la unión de su vínculo nacieron los príncipes de sangre pura, futuros líderes de la raza vampírica, una leyenda acompaña su nacimiento empañando su gloria con la sombra de un oscuro presagio. El mundo ahora es consciente de la existencia de los seres sobrenaturales y una guerra inminente está por venir, un ardiente romance se aproxima, un amor que sobrepasará las puertas del infierno.
"EL AMANTE INFERNAL"