Alfredo sabe que no puede quejarse, ha tenido una vida fácil. Le han roto el corazón un par de veces pero ¿a quién no? Entonces ¿por qué no puede quitarse la depresión que siente, que lo abruma? ¿Cómo puede recuperar los recuerdos de una noche de locura que se le esfumaron? ¿Cómo puede sanar un corazón que es algo lento y no se da cuenta de que ama a una mujer hasta que ya la ha perdido? Ya una vez fracasó al intentar interponerse, ahora aprendió que la mejor estrategia es no entrometerse y decir: Nada te exijo. Esta es la segunda parte de "No te necesito", comparte personajes y narra lo que le ocurrió a Alfredo después del epílogo. Sin embargo, no tienes que leer "No te necesito" para entenderla.
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