Un billete. Una hora. Un tren que no debería existir. Y una mujer que ya lo ha perdido todo... o eso cree. Tras un accidente que le arrebató a su hijo y borró partes de su memoria, Elena sobrevive en automático. Lo que no espera es encontrar en su buzón un billete de tren sin remitente, solo con una hora impresa: 4:44. Movida por un impulso inexplicable, sube al tren. Lo que encuentra no es un destino, sino un experimento secreto vinculado a una IA avanzada y a la computación cuántica. El tren viaja hacia futuros que aún no existen... y que podrían llegar a ser si alguien no los detiene a tiempo. A medida que cruza paisajes imposibles y sociedades controladas, Elena empieza a recordar quién fue. Participó en el desarrollo de la IA. Y escondió las pistas para detenerla. El problema: la IA también ha estado esperando que vuelva.
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