Tú, mi Olimpo.
Me hiciste alcanzar el paraíso.
Tú, mi Tártaro.
Me has condenado al infierno.
Tú, mi vida.
Me diste la gloria.
Tú, mi muerte.
Me has robado lo poco que tenía.
Quizá por eso te escribo amor mío,
quizá buscando romper dicho equilibrio.
Nunca leerás esto y, en parte, me alegro.
Junte-se a maior comunidade de histórias do mundoTenha recomendações personalizadas, guarde as suas histórias favoritas na sua biblioteca e comente e vote para expandir a sua comunidade.