Tus ojos y los míos

Tus ojos y los míos

  • WpView
    LECTURAS 803
  • WpVote
    Votos 27
  • WpPart
    Partes 9
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación dom, ago 18, 2019
Hace muchas eras, antes incluso de que el Universo existiese, yo era el único ser que vivía. Vagué durante milenios, sola, por un vacío infinito. No recuerdo cuándo nací, ni cómo, ni por qué. No sé si mi vida tuvo un principio o si siempre he sido eterna. Sin que hubiese nada a mi alrededor, decidí que no quería seguir existiendo sin tener, al menos, un objetivo, así que emprendí un ambicioso proyecto: la Creación. Comencé a llevarlo a cabo y di origen a los planetas y las estrellas. Más adelante, creé mis cuatro primeras obras con vida, mis hijas. Cuatro niñas inmortales, nacidas de la división de una parte de mi poder: Segdath, Nirbhe, Bhoq y Faelr. Ellas continuaron con mi legado y cada una creó una de las Cuatro Razas. Nuestras creaciones empezaron a adorarnos como deidades y un aura de paz reinaba en el Universo. Sin embargo, entre tres de mis hijas empezaron a haber luchas de poder para obtener un mayor control y se enzarzaron en peleas a las que ni yo misma pude poner fin. Promulgaron un discurso de odio para separar a las Tres Grandes Razas y enfrentarlas entre ellas, mientras organizaban a sus creaciones y las convertían en ejércitos para oponerse las unas a las otras. Hubo muchas guerras y diferentes vencedoras, pero siempre los que perdían eran masacrados... Para ser recreados más tarde por la hija inmortal perdedora. Ése fue el inicio del círculo vicioso de violencia y guerra que todavía perdura. Entonces, decidí crear a un "quinto hijo". Era más poderoso que cualquier otro, pero para que no fuera invencible, lo hice mortal. Así, si llegase el caso y su alma acabase siendo corrompida por el odio, podría ser derrotado. Ese ser es el encargado de proteger la frágil paz de la perversión de mi propio legado... A costa, incluso, de su vida. Mi nombre es Shirah, Diosa de la Luna. Y ésta es la historia de mis vigésimo novenos "quintos hijos", quienes llevan sobre sobre sus hombros el destino del mundo entero.
Todos los derechos reservados
#48
razas
WpChevronRight
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • La galaxia y luego yo.
  • GENESIS ||VOL1||
  • Mis Deseos más oscuros
  • BESTIA MORTAL  [LIBRO 2]
  • Me perteneces
  • Genshin Impact: El Dragón Y La Doncella
  • "Cuentos de Sangre y Estrellas".
  • Iniciativa Caídos: Ciber-Amenaza™

PRÓLOGO Estar sentada frente a una computadora y sentir que el mundo se cierra ha sido uno de los momentos más incómodos de mi vida. Sabes que eres bueno en escribir y que si te lo propones logras grandes textos, así que esperas escribir un gran prólogo que llame la atención de todas las personas a las que se permitan leerlo pero en su lugar estás escribiendo un pensamiento que crees que podría llamar la atención, entonces te lo tomas más en serio y te corriges. Aquí comienza mi prólogo. "Un soñador es aquel que solo puede hallar su camino a la luz de la luna, y su castigo es que ve el amanecer antes que el resto del mundo. Oscar Wilde" Desde que eres pequeño te guían a través de los sueños y las realidades. Te dicen que puedes ser un ser fantástico pero únicamente mientras juegas porque cuando terminas de recorrer ese patio o ese castillo de diamantes, todo se acaba. Y comienzas a ser una persona normal, donde te levantas a las 6 de la mañana y tienes tres horarios de comida. Te duermes tarde y a la mañana siguiente te arrepientes de haberlo hecho. Tus duchas ya no duran lo mismo, pues tienes que apresurarte para terminar las tareas y tus actividades fuera de la escuela, para después crecer junto a una rutina diaria donde te vuelves un adulto y tienes que darte cuenta de que el tiempo ha pasado y no te queda más que ayudar a tus hijos a creer en los sueños. Y quizá por esto escribí este libro. Porque todo comenzó en mi secundaria, cuando aún creía en los cuentos de hadas. Cuando creía que el mundo era lo más maravilloso sobre todo. Antes de que viera tus ojos y me mostraras la Galaxia. Porque te conocí a ti. Y te fui conociendo a conforme la Galaxia se expandía ante nuestros ojos y los abrazos eran las estrellas que brindaban seguridad cuando juntos no estábamos. Porque los cuentos se volvieron mi cielo y las hadas las letras con las que te escribí este libro.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido