cada uno de nosotros, tiene un paradigma en su vida, muchos de ustedes se preguntaran ¿que demonios es un paradigma? para mi es... una forma de entender al mundo, entender todo lo que sucede en el, pues si te consideras un creyente no sera difícil seguirlo, pues relativamente es una creencia, exactamente una teoría de ella; que actúan de forma parecida a un filtro fotográfico, condicionando tu percepción de la realidad al hacer que la veas de una manera determinada de entre todas las posibles, esto lo aprendí justamente ayer, en la clase de la maestra Cooper, cuando decía que lo que percibes no es la realidad en su totalidad sino únicamente una parte de ella, es decir, un punto de vista o, más bien, tu punto de vista.
desde que tengo memoria, he estado condicionada, se preguntaran a que, bueno, pues es algo gracioso de explicarlo, cuando tenia 3 años un gato paso por mi ventana, bueno, no exactamente, aquella es la historia que mi madre y mi padre saben, pero guardo un secreto, nunca vi a un gato cruzar por mi ventana, sino, mas bien trepar por la escalera de mi patio, algo raro, lo sé, considerando que los gatos son bastante ágiles esto me parecía algo... inusual, en fin, mi curiosidad era mas fuerte que la pizca de razonamiento que una niña de 3 años pudiera tener, decidí seguir dicho gato, al subir la escalera por la cual el felino había trepado me di cuenta de algo asombroso, jamás había visto algo así, el gato tenia algo raro en sus ojos, uno de ellos era de color azul, y el otro de color verde, en ese momento pensé, ¿acaso es un gato mágico? pero vamos!, la magia no existe, es algo absurdo, despojándome de esas ocurrencias, seguía admirándolo, los peculiares ojos del gato, eran geniales! tanto que al tratar de acariciar al peludo mi pie resbalo de la escalera provocandome una fuerte caída, una caída que seria el inicio de mi paradigma.
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La vida nunca es como quisieras, un día estás caminando con un destino marcado y al siguiente tienes tantas piedras enfrente que no sabes que pasará cuando logres quitarla, rodeándola o rompiendola, quizá el siguiente paso sea malo o sea bueno, pero eso no lo sabrás mientras no avances.
Pero esta es mi historia, no es un final feliz, no es un romance adolescente, porque esto no es un libro, es mi vida. Son las piedras que he tenido que quitar desde pequeño. No es una historia que marca el final de la felicidad, es la verdad, en donde no hay un final feliz, porque a veces el mundo es así, duele cuando te golpea, y no hay luz al final del túnel, almenos no en el que yo he decidido entrar cada vez es más oscuro, no hay nada al final, solo oscuridad, tristeza y soledad. Porque tal como llegamos al mundo nos vamos, solos.
Esta es mi historia. Mi camino lleno de piedras cada vez más intensas. Mi túnel cada vez más oscuro. Mi vida que temo narrar. Mi promesa por cumplir. Mi legado que dejar.