Y cuando nos veas partir, no llores.
Tu alma vendrá conmigo, tu amor será mi abrigo.
Y cuando no pueda ver más que tu amor, sabré que esto ya no provoca dolor.
Todo por culpa de mi padre, gracias a el tengo miedo, temores, inseguridades, desconfianza, nada es igual desde aquel día en que mi padre me dejo con ese hombre...
Desde aquel día la inocente chica, feliz con buenas nota carismática se fue al caño ya nada sera igual.