Tu es ma fleur préféré - Louyul
Kwon Ohyul aprendió a hablar con flores antes que con personas. Desde hace tres años se encargo de la florería de sus padres, él mismo se encarga de administrarla y de darle forma a los ramos.
Un día, un joven alegre entra y pide un ramo mediano de rosas rojas. Para su pareja, supuso Ohyul al principio. Para su amante. Pronto se hizo costumbre que el chico fuera hasta cinco veces por semana.
Pero con el tiempo, algo empezó a no cuadrar. Los muñequitos. Pequeñas figuras de no más de doce centímetros, empezaron a aparecer en la puerta de la florería. Uno cada mañana. Siempre al amanecer, antes de que Ohyul abriera el local.
Y cada mañana, una nueva pregunta sin respuesta.