
A veces lento, a veces rápido. A veces cruelmente, y a veces sin siquiera pensar. Los mato, los aniquilo, los ejecuto. Uno por uno los acecho hasta que caen en mis manos. No siento remordimiento, no me preocupan cielo ni el infierno. No tengo ninguna consideración. No me juzgues, no me apoyes, pues a ellos les da lo mismo. Pero debes ser consciente de esto: Si yo me detengo, el siguiente en sus listas...eres tú.All Rights Reserved