Guiliana y el Rey del Mundo
... aquellas noches, de aquel lejano verano de 1985, cuando Giuliana y yo teníamos interminables conversaciones antes de conciliar el sueño, noches que llenábamos con historias que para mi corta edad eran fantásticas. Escuchar a Giuliana era conocer otro cosa, sus historias o mejor dicho su historia era para mí, conocer y vislumbraba lo inmensidad del ser humano adulto, escuchándola a ella quería entender...