
-¡Quiero estar contigo!-el chico gritó,mientras la lluvia la mojaba completamente. -¡No! ¡No quieres!-gritó, de vuelta, aquella chica, mientras cogía su skate del suelo.-¡Lo único que quieres es no estar solo! -No es cierto, Elisa.-suspiró, el chico. -Sí que lo es, Jack.-La chica le miró tan fría como pudo.- Yo te quiero, pero tú a mí no. Este es un barco en el que somos dos los que reman. Yo no puedo hacer lo de ambos.All Rights Reserved