Ahí la conocí, la vi y me pareció linda, era distinta, era callada y yo también, fue muy difícil hablarle, solo se me ocurrió preguntarle la hora, que vergüenza.
Nunca pensé en volverme a enamorarme hasta que la conocí, pero jamás pensé que sería una decepción enamorarme de ella, si solo es mi simple secretaría ( o eso me hacía pensar)