Solo basto que su oscura mirada se encontrará con la dulce e hipnótica mirada de ella, para darse cuenta de que ella era su perdición, su pecado... El ángel que satanas le mando para que el se hundiera en el infierno.
Tal vez mi dolor solo sea una simple ilusión de mi cabeza, tal vez igual que mi felicidad. Mi corazón esta echo pedazos pero aun así la amo, y no puedo cambiarlo.