Eres una chica diferente a todas las demás, lo que te hacia diferente era la manera tan especial en el que veías la vida, vivías imaginando miles de cosas, escribiendo donde te llegara la inspiración, siempre creías que los demás tenían la razón, que la que te equivocabas eras tú, te sorprendías a ver que algo que era para ti te saldría bien, rara vez te fijabas en un chico, no recordabas cuando fue la última vez en que distes un beso, lo que si tenías claro es que ninguno lo dabas con amor, porque no creías en el amor o simplemente no creías que existiera alguien tan poderoso para hacerte bajar de un mundo donde todo lo tenías calculado, a llevarte a un lugar en que todo lo conocen como el amor... tu gran problema comenzó en la adolescencias comenzaste a darte cuenta que sufrías de una enfermedad llamada bipolaridad que consiste en una cambio de ánimo involuntario, a veces estabas feliz y en cuestión de minutos tu estado de ánimo cambiaba por completo, podía ser triste, amargada, muy sonriendo, alocado, con ganas de llorar, contigo nunca se sabía cómo estarías, a veces llegaba momento en que te sentías sola y te deprimías hasta el punto de pensar que en este mundo nada era coherente, otros en que te encantaba abrazar, en tu corta pero muy rara vida, no habías experimentado nunca el estado de ánimo enamoramiento, pero tu mundo de bipolaridad e imaginación, cambio en el momento en que ese chico tan tierno llego a tu vida... tu situación económica es muy buena, te habías ido a corea del sur porque tus padres decidieron que terminaras la universidad allá, no te querías ir sola y tus padres opinaron que te fueras con tu prima Jisoo que es coreana, tu aceptaste, una nueva vida vendría para ti...
Tres años, tres años dónde tu vida había cambiado en más de un aspecto. Hiciste de Dinamarca tu nuevo país, y de Copenhague tu hogar.
Muchas cosas habían cambiado en ti, pero lo importante es que comenzaste a sanar lo que alguna vez causo dolor en tu vida, te abrazaste y te perdonaste y aprendiste a quererte.
La empatía hacia ti creció desde que pisaste tierras danesas, así como por nueve meses tu vientre creció, hasta traer a este mundo al ser más bonito y perfecto que tus ojos habían visto. La amabas como a nadie y amabas ver lo feliz que había hecho traerla al mundo para aquellos padres que tanto esperaron por ella. todo iba perfecto, pero extrañabas en demasía tu tierra natal, y aún que costará admitirlo, te seguías preguntando si en algún segundo dentro de los cientos transcurridos en estos últimos tres años, él había pensado en ti, aún que fuera una sola vez, aun que tú lo hacías algo más de lo que deberías.
Tu mente te traicionaba y a veces traía al presente, a aquel chico de cabello castaño y mirada tierna.
Eras consiente que lo que llegaste asentir por el chico, fue totalmente unilateral y fue un error ir más allá en tus sentimientos. en lo que debió ser solo una amistad, pero tu corazón era necio y carente de cordura, tu deseaste más que una amistad, y te estrellaste de lleno ante tus codiciosos sentimientos.
El volver al país que te vio nacer, seria la prueba final para demostrarte a ti misma que ya todo estaba en el pasado, que ya habías avanzado y olvidado las causas pérdidas que fueron aquellas personas que pasaron por tu vida, que habías crecido y aprendido de lo dura que podía ser la vida.. Porque eras una nueva Park Boram, una que solo quería estar feliz con sus propias decisiones y vivir sin la culpa que sentiste por cada decisión que tomaste en el pasado.
Tu corazón estaba sano y bien, así tal cual como se había mantenido hasta ahora, pero viejos encuentros podían llegar a demostrarte que nada es