En la arena y en mi cabeza
Atsumu Miya no es de los que esperan.
Pero desde que Hinata Shouyou se fue a Brasil, esperar es lo único que hace.
Espera sus mensajes, espera sus historias, espera esa foto nueva que le aparece en el feed sin avisar. Y cuando aparece, no puede dejar de mirarla.
Hinata en la playa. Hinata con los rizos mojados y la piel apenas bronceada. Hinata con un batido de fresa entre las manos y la pajita rosa entre los labios. Hinata tan hermoso que duele.
Atsumu lo ha visto saltar en una cancha, ha visto cómo sus piernas desafían la gravedad una y otra vez. Pero verlo así, quieto, en la arena, con esa expresión tierna que no sabe que está provocando... es peor. Es mucho peor.
Porque Atsumu ya no puede seguir fingiendo que no pasa nada.
Y cuando escribe en el chat lo que siempre quiso decir, el mensaje queda ahí. Flotando. Esperando.
Como él.
Como la promesa que aún no cumple.
Pero la va a cumplir. Cuando vuelva. Cuando pueda ir. Cuando por fin deje de verlo en una pantalla y lo tenga en la arena, con los rizos mojados, con la piel caliente, con esa sonrisa que Atsumu quiere para él solo.