Locura...
Voces...
Dolor...
Tortura...
Estupidez...
¿Fantasmas?...
No, eso no existe, espero...
-Estás loca- la maldita carcajada resuena en su mente.
La niña enfrente sigue viéndola con la muñeca sin cabeza al lado.
-Maldita perra estúpida- una lágrima cae por su mejilla llena de pecas y el hombre frente a ella empieza a reír.
-No le hagas caso, solo eres un poco tonta- el niño sin orejas ni cabello trata de consolarla -mejor mátate, así acabaras con nosotros- una cínica sonrisa se forma en su boca desdentada.
-Déjenme en paz, por favor- su susurro rompe el nudo de garganta y la niña con la muñeca ríen.
-Mmm no- y la tortura vuelve.
Mientras tú crees que todo está bien, por dentro, aquellas voces la carcomen, esos ojos azulados que demuestran inocencia tienen los secretos más macabros de los que imagina tu propia mente
Mente... Donde supuestamente tienes privacidad, el único lugar que nadie conoce, excepto ¿tú?, ni siquiera tú conoces ese remoto espacio del cerebro, donde se ocultan tus peores recuerdos, tus mejores pensamientos, tus mejores ideas y hasta tus mejores formas de morir.
Piensas que nadie puede entrar en tu mente, piensas que es solo tuya...No seas idiota, nada de lo que hay dentro de tu mente, caja fuerte o cerebro, como quieras llamarlo, te pertenece, todo pertenece a tu imaginación.
¿o no? ¿estás seguro de que controla tu mente? Ten cuidado, no todo lo que crees o creías es cierto.
Dentro de mi mente, nada parece real y lo irreal es tan verdadero que es imposible creerlo... Una advertencia, no dejes que nada te controle, empezando por los sentimientos y luego, por su puesto, tu mente, te lo dice una simple doctora, víctima de sus pacientes.
Muchos dirán que es esquizofrenia pero no, es el dolor de pobres almas sin remedio.
Era una nublada mañana, y mis ojos se abrieron como dos faros de luz de un carro a punto de chocar, a pesar del dolor de cabeza que sentía en ese momento no podía dejar pensar en ti, en ese momento especial cuando por primera vez agarre con pasión tu mano, también cuando me miraste a los ojos en ese callejón oscuro y me dijiste con voz histérica que te soltara y con esa actitud innecesaria le dije, calla ,que con silencio me concentro mejor, además a estas horas de la noche nadie puede oírte, me preguntaste porque lo hacía y te dije con voz macabra, que te lo merecías ya que al ser tan hermosa no te merecías vivir en mundo tan maldito, así que te libero de esta agonía lo antes posible. En ese momento rompiste a llorar y pensé que llorabas de felicidad y empezaste a gritar a un mas, y con mi mano fría tape su boca con fuerza, e intentando asemejarme a su tono de voz le grite ¡¡te dije que con silencio me concentro mejor!!