
Palabras.
Las palabras lo son todo.
Pero el mundo de hoy está sordo. No escuchan las
palabras. No escuchan los gritos.
No pueden escuchar lo que realmente sana.
Entonces, el viento ya no se siente.
Hablamos de paz y actuamos con guerra.
¿En que momento esto se acabará y abrirán sus
ojos ante la verdad verdad?
Respiren.
Vivan.
Vuelvan a nacer mis hijos.
Den frutos nuevos porque del podrido nada nace.Alle Rechte vorbehalten1 Kapitel