En la helada y reconfortante oscuridad me encontraba, sola, nada raro para mí,
Sinceramente no le encontraba sentido a numerosas cosas. No se trataba de un caso de depresión o Algo parecido, en realidad era solo un simple pensamiento. yo era feliz, o más bien lo soy, soy feliz con lo poco que tengo pero que para mi es demasiado valioso.
Luego está el, una persona cuya identidad desconozco, apareció en mi vida de manera extraña e inexplicable.
Desaparece de vez en cuando, tiene un terrible secreto el cual estoy decidida a saber de que se trata, algo muy oscuro,
que me pondrá la piel de gallina, pero lidiaré con eso, hasta que me canse.
Me llamo billie, por cierto.
No sé en que momento me acostumbré a esto.
A tener ataques de ansiedad todos los días, a no poder confiar en nadie, y mil cosas que me guardo.
Pero paso, dejé de confiar en las personas, dejé de hacer cosas que me gustaban como el balonmano o salir con mis amigos.
Me apagaron tanto que pasé de ser una persona conocida por toda la ciudad a desaparecer para muchos compañeros, a volverme invisible.
Pensé que jamás volvería a ser yo misma, pero entonces apareció él y mi alma sanó. Me saco de la oscuridad en la que estaba, y me enseñó a ver la vida con otros colores, a querer y a quererme.
Me enseñó tanto que me hizo amarle, y le amaré Hasta que nos volvamos mariposas.