
-¿Tienes miedo?- sonreia con sus ojos abiertos como platos mientras sostenia un cuchillo de cocina. -No...- suspiró levantando la mirada -¿No? Es extraño- se acerco con reselo -¿Sabes por que?- se acomodó en el umbral de la habitación -¿Por que?- se acerco más poniendose de cuclillas -No tengo nada que perder- sonreíTodos os Direitos Reservados