Estoy perdida en el rumbo de la vida, tanto, que mi único escape es escribir páginas mediocres en una aplicación donde soy prácticamente invisible, lo normal, vamos y prefiero que se quede así.
Toda descripción es importante, pero me he quedado sin ninguna... Por ahora solo me toca decir que no debemos tenerle miedo a nuestros pensamientos repentinos.