-Bueno, te propongo algo... Si vienes y pasas un poco de tiempo conmigo por las tardes, puedes elegir cualquier pastel de la tienda que desees como forma de pago. ¿Qué opinas? ―¿De verdad? ―Levanté la ceja con incredulidad. ¿Por qué este hombre guapo y seguro me desearía en su tienda? ―De verdad, me siento un poco aburrido por las tardes... y un poco solo, para ser honesto. Sería bonito tener a alguien para hablar un rato.All Rights Reserved