Perro de Cal (BL)
¿Trastorno psicótico o un monstruo real? Para que algo exista... primero hay que creer.
Un chico de pueblo acusado de cazar a un nahual. Un estudiante de trabajo social que no sabe si creerle o salvarlo.
Cristóbal solo quería cumplir sus prácticas de servicio social en el anexo Jacaranda. Estudiante de trabajo social y experto en esconder el cansancio, creía tener su vida bajo control. Pero cuando le asignan el expediente de Valente, todo se desmorona.
Valente no es un paciente cualquiera. Lleva dos años internado por un crimen que insiste en no haber cometido: la decapitación de un perro en los maizales de San Blas Pucuaraní. Su versión es descabellada, imposible, absurda: asegura haber matado a un nahual.
Y sin embargo, cuando Cristóbal lo mira a los ojos, no ve a un asesino. Ve a alguien que necesita desesperadamente ser creído.
Entre sesiones de terapia, silencios incómodos y miradas que se sostienen un segundo de más, Cristóbal descubre que el caso de Valente no es solo un expediente. Es una pregunta incómoda: ¿qué harías si la verdad que todos niegan es la única que puede salvar a la persona que estás empezando a amar?