Teki vive cómodamente como la mascota de una niña humana. Es feliz con el simple hecho de poder jugar todos los días con su ama sin importar que en las noches la metan en una jaula y le den comida como un animal cualquiera. Pero un día descubre un aparato para la enseñanza de los niños pequeños y gracias a este dispositivo poco a poco va aprendiendo acerca de ella misma y de lo que le rodea; descubre que la única diferencia entre ella y un humano normal solamente son sus orejas y cola, pero que tiene las mismas capacidades cognoscitivas de sus amos humanos.
Pero después de sobrevivir a una guerra mundial que provoca la extinción de los humanos y solamente quedan las mascotas como únicos habitantes del planeta; Tasivi se embarca en una misión importante que podría cambiar el rumbo del planeta y de la nueva especie dominante, los neo-humanos.
Tras La Gran Decadencia -una pandemia que casi extinguió a la humanidad- las potencias sobrevivientes instauraron un régimen totalitario.
Divididos en núcleos, los ciudadanos son vigilados sin descanso, y la tecnología es utilizada para controlar cada aspecto de sus vidas.
Amaris, de 18 años, vive en uno de los núcleos más estrictos. Su única compañía real es Vespera, la IA que le asignaron para moldear su conducta. Todo cambia cuando Amaris comienza a cuestionar lo que se le ha enseñado.
Kaielum nació en los márgenes del sistema. Desprecia todo lo que Amaris representa... hasta que el destino los obliga a enfrentarse y, después, a sobrevivir juntos. Lo que comienza como rechazo, se transforma en una alianza peligrosa.
En un mundo que castiga lo imperfecto, elegir tu propio camino puede ser el mayor acto de rebeldía.