Mi afición por ser parte de ese "mundillo" fue más allá. Cuando por fin pude conocer a Minho y posteriormente a Kyuhyun. Las cosas terminaron de la manera más cliché posible. Me termine enamorando. Fue inevitable cada uno con una personalidad distinta. Todo esto no sería posible si Julieta, mi hermana del alma, no me hubiese costeado el viaje a Corea. Pensé que las cosas serían como siempre, que pasaría desapercibida en aquel lejano país pero me equivoque. De alguna manera estoy agradecida pues de ese modo pude conocer el otro lado de la industria, tan competitiva como lo es el de las empresas de grupos e ídolos juveniles. Mi vida a partir de ese momento cambió para siempre.
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