
Me crié en un mundo que moría de sed, agonizaba de hambre, y se derretían las posibilidades de existir. Vivíamos en constante movimiento en busca de fuentes de agua fuera potable o no la bebíamos, un 77% de la población mundial ha desaparecido, nuestra supervivencia depende de lo inteligentes que seamos.Todos los derechos reservados