Rozar el Sol con los dedos

Rozar el Sol con los dedos

  • WpView
    Reads 41
  • WpVote
    Votes 7
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Jul 7, 2019
Siempre me he considerado una persona bastante independiente; me gusta estar solo y tomarme mi tiempo para hacer las cosas a mi manera. Por ello cuando la señora Jianna, una mujer de apenas treinta y un años de edad, viuda y con y tres hijos a su cargo me propuso que me fuera a vivir con ellos a la mansión que recién había adquirido al norte de la isla de Corfú, Grecia, me lo pensé bastante, pero la idea de volver a viajar me ataría tanto que no pude evitar aceptar el trabajo de cuidar sus hijos. Así que aquí estoy, un muchacho de apenas diecinueve años, dispuesto a descubrir todo aquello que este incipiente verano a finales de los años setenta tenga dispuesto para mí, bajando de un coche tras demasiadas horas de caminos de tierra en mal estado, frente la enorme casa que a partir de este día va a ser mi hogar.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El cocinero del capitán
  • Oculto en Saturno
  • Shadowrunner: Awakening (EDITADA)
  • Prohibido amarme.
  • Sin colores
  • 𝐌𝐎𝐑𝐆𝐀𝐍                       𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒆𝒍 𝒗𝒆𝒓𝒂𝒏𝒐 𝒂𝒄𝒂𝒃𝒂 [+21]
  • La Mansión
  • Matt, te gano.
  • Chico Perfecto ©✔[+18]
  • ! NO TE OLVIDÉ !

Durante largos meses trabajé arduamente para ser parte de la importante tripulación de un reconocido político de mi país, donde me alisté para ser asistente de cocina. Mi objetivo era viajar por el océano hasta la gran capilla donde un grupo de sacerdotes y obispos podrían ayudarme con mis pecaminosos y enfermizos gustos hacia personas de mí mismo género, unos que iban en contra de mi propia religión, ganándome así el desprecio y asco de la gente de mi pueblo. Deseaba curarme, pero jamás pensé que tras llevar unos días navegando unos desalmados malhechores atacarían el barco donde fui el único superviviente. Si bien al principio no deseaba estar relacionado con ese tipo de vándalos, no me quedó de otra más que aceptar ser el cocinero de un atractivo capitán que agravaba mis pecaminosos pensamientos cada que se me acercaba. Mis sentimientos no son normales, no me puedo enamorar de otro hombre. No creo ser capaz de sucumbir a la tentación, aunque trataré de no traicionar mis creencias...

More details
WpActionLinkContent Guidelines