Por fin despiertas -dije levantándome de mi asiento yendo hacia ella con una sonrisa. ¿Quién eres?... ¿donde estoy? -dijo muy asustada. Mi sonrisa se amplio aun más cuando intento librarse de las ataduras. Soy el hombre de tus sueños -siempre le decía lo mismo a todas. Podía notar la confusión en su mirada lo que me hizo soltar una sonora carcajada, pareciendo realmente un loco. Tranquila -dije acostandome a su lado y acariciando su pierna. ¡Alejate de mi! -grito asustada. Oye -dije levantando mi mano en forma de rendición- lo haría, pero -volví a acariciarla- tu no quieres que me aleje, es mas -me acerque a su oído- quieres sentirme muy cerca. Te dije que te alejes -dicho eso me dio un cabezazo que hizo que cayera al suelo y mi nariz comenzará a sangrar, dolió, lo admito. Escucha Mocosa -dije levantándome del suelo y limpiando mi nariz bruscamente- intente hacer esto por las buenas -la tome del cabello haciendola soltar un gemido de dolor- pero al parecer eso no va contigo, así que lo haré por las malas. Por favor... -susurro con lágrimas en los ojos cuando la voltee boca abajo y levante su falda. Shh, dime si te duele. •NO ACEPTO COPIAS•
More details