›Lo hize porque no me dejaste otra opción, llorabas y llorabas diciendo que era un monstruo, y amor te juro que me arrepiento, pero gosé cuando tu sangre salpicó mis paredes.‹
- ¿ Po-porque lo hiciste ?
Sus ojos llenos de sangre resbalando se por el sudor, le daba un aspecto aterrador que lo hizo retroceder hasta pegar de la manchada pared y pútrido hedor.
- Te mentí mi Ángel... Jamás me gusto compartir lo mío.