Vivimos en una alucinación colectiva, donde hay sitio para nuestra propia e individual realidad, siempre que esta se construya en base a la primera y se ciña a sus límites.
El objetivo de esta historia es que se sientan identificados, nunca comprendemos realmente a una persona, no sentimos ni pasamos lo mismo que otros, pero podemos identificarnos y encontrar un poco de similitud, además de un espacio de comprensión para reflexionar y sobretodo desahogarnos e inspirarnos, porque solo hay una vida y que mejor que aprender de ella.