LO BUENO DE SER MALO

LO BUENO DE SER MALO

  • WpView
    Reads 4
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, Jun 14, 2019
Mi nombre es Alex tengo 14 años y en el transcurso de mi vida eh aprendido muchas cosas por ejemplo: el dinero es muy importante, lo ocupas para todo, pero es loco pensar que venimos al mundo nada más a hacer dinero. mi familia es de escasos recursos mi padre se gana la vida de taxista, pero cree que no me doy cuenta que es narcotraficante. Es más que obvio, nos falta dinero y mi padre tenía que recurrir a eso. pero ahora hay algo malo, tendré que ayudarle a el en su segundo trabajo oh mi familia se verá obligada a vender nuestra casa. estudio en la U.E ALESSANDRO casi no tengo amigos no me gusta juntarme con nadie por que me critican por llevar ropa sucia por oler un poco mal, o tal vez por tratar de llamar la atención. Lo que ellos no saben es que no puedo labar mi ropa por que no hemos pagado el agua, la misma razon por la que no puedo asearme. quiero sentirme mejor con la sociedad o al menos dejar de sentir rencor a la vida.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Delincuentes juveniles
  • Atrapada
  • Tu Mirada En Mí
  • El fantasma de mi cuarto
  • Mi Dueño♡ |TERMINADA|
  • Mi querido Guardaespaldas ( Louis.T y Tu)
  • ¿Por Qué Lo Haces?..
  • La Boxeadora
  • ¿Suerte o destino? (~Finalizada~)

Mi nombre es Lea García y tengo 15 años. Mi vida no es que sea muy ejemplar, digamos que tuve una infancia algo complicada. Mi padre era un alcohólico que se entretenía pegando a su mujer y sus dos hijos. Y claro, ni mi madre ni mi hermano ni yo, dijimos absolutamente nada. Patético. Pero fue uno de los mayores traumas que jamás tuve. Cuando cumplí los nueve mi madre me compró una bolsa de ositos de gominola, ahora para mi eso no es mucho, pero anteriormente no solía tener esos caprichos. Mi hermano, el cual tenía un año más que yo, se tragó uno y tristemente se ahogó con él. Otro trauma más con las gominolas. Después de eso mi madre se pasó los días deprimida y mi padre nos abandonó diciendo que sin un hombre como hijo, no quería tener relación alguna con nosotras. Recuerdo lo mal que lo pasó mi madre, cada lágrima que derramaba y cada sollozo que soltaba por las noches. Al pasar al instituto, comencé a conocer gente diferente, gente con los que realmente encajaba. Gente que se pasaba el día haciendo pellas y ahogando sus problemas en alcohol o drogas. Gente cuya mayor afición era pasarse el día fumando, robando, insultando o, en casos extremos, incluso matando. Por supuesto, no tenía buenos rendimientos académicos y en poco más de dos meses terminaba expulsada de algún centro, ya que no sabían ni lo que hacer conmigo. Esa es mi vida, una parte resumida de ella realmente, y una vez más, vuelvo a empezar otra desde cero. En un lugar distinto.

More details
WpActionLinkContent Guidelines