Agobiada por los secretos de su familia, Malia decide irse en donde las sombras de sus pecados no la arrastren al fondo de su desesperación; Atlanta.
En donde no tendría conexiones, amigos, o una cama esperándola al final del día. Sólo dos maletas, su teléfono, y gritos estáticos en su cabeza.
Cuando su camino se encuentra con el de la Señora Jean, se da cuenta que los secretos no están simplemente incrustados en su pasado, sino que forman parte de su futuro.
Pero Daxon, el hijo de la persona responsable de todo agobio, empieza a tirar de las cuerdas en su corazón, jalándola al mismo medio de una batalla sin salidas como consecuencia.
Ella tendrá que elegir entre tener todo lo que siempre ha querido, o susurrar verdades al oído de los oprimidos. Formar parte de las personas que dictan, o ayudar a los que obedecen.
En una guerra entre el corazón y la razón, ¿Cuál elegirías tú si las consecuencias son inevitables?
Desde el día en que su padre, una figura envuelta en misterio y ausencia, interrumpió en su vida con una oferta de abundancia, hasta el instante en que se enfrentó al amor prohibido que sacudió sus cimientos, cada paso lo condujo hacia la verdad más profunda de sí mismo y sobre el mundo que lo rodeaba.
Andreas tendrá que aprender a perdonar, cuestionar y buscar su propio camino en medio de los arbustos espinosos de su jardín, mientras aquellos ojos color miel lo protegen incansables.
Secretos enterrados saldrán a la luz, amenazando con destruir todo lo que han construido.
En un abrir y cerrar de ojos pueden perderlo todo, o comenzar a vivir otra vez.