Mi nombre es Gisel Wold, no soy aquella típica adolescente que sale de fiesta todas las noches y baila hasta que amanezca, desearía que así fuera, pero, esa no es mi realidad, esta es mi realidad.
Me detectaron este extraño cáncer a los 13 años, es muy raro en el mundo, muy pocas personas lo padecen y entre esas pocas personas, estoy yo. Todos daban por sentado que mi final llegaría, pues como digo, es tan extraño que es raro un medicamento para mantenerlo al margen; después de tiempo de búsqueda, encontraron el medicamento para este extraño cáncer, solo a 10 personas en el mundo les funciono, gracias a Dios, yo soy una de ellas. Hoy en día tengo 17 años y pronto los 18, los vivo a lado de mi hermosa familia, mis mejores amigos y mi perfecto novio. Pero, todo se vendrá abajo a la llegada de la granosa que empieza a arruinar mi vida y al poder que tomara el cáncer para terminarla. Acompáñame a vivir este viaje a lado de mis mejores amigos, la roba novios y mi novio, que estará lleno de altos y bajos, y que ademas te hará llorar de alegría, pero, también de tristeza... Lo siento, pero, nada es para siempre...
Siempre he sido la chica que rompía en mi familia, la que no se conforma con lo que le dicen que debe hacer. Este año he empezado la universidad, estaba decidida a vivir nuevas experiencias, hacer amigos y descubrir quién soy en realidad. Conocer una parte de mí que nunca he conocido.
Lo que no esperaba era encontrarme con él.
Sus ojos grises lo dejaban claro desde un primer momento: secretos, atracción y deseo.Es el típico chico del cual cualquier chica querría prendarse, capitán del equipo de fútbol, extrovertido, guapo, alto... pero hay algo en su sonrisa que hace que quiera arriesgarme y conocerlo, aunque sepa que puedo perder todo por lo que he trabajado.
Entre risas, noches bajo las estrellas y momentos que aceleran mi corazón, me doy cuenta de que estoy jugando con fuego, y quien juega, se quema.
¿Será este el inicio de una gran historia de amor o solo una lección más en mi vida?