Cuando encontramos a esa persona con la que nos sentimos en confianza, la que nos hace sentir especial, la que nos saca una sonrisa y podemos contarle cualquier cosa sin tener miedo a que nos juzgue, no queremos dejarla ir nunca, pero, ¿Qué pasa cuando dicha persona cambia su actitud, empieza a tratarnos diferente y sólo da ese cambio repentino sin ninguna causa? perdemos a alguien que juega una parte importante en nuestras vidas, a quien nos hace reír y nos anima en los momentos que nos sentimos más solos, quien es la razón del porque seguimos despertando felices por la mañana, pues esto y más es lo que me sucedió a mí, escribo mi historia porque es como un desahogo, expreso mis sentimientos libremente sin que nadie me juzgue, sin miedo a decir lo que siento.