Como la mayoría de los habitantes de los fríos parajes escandinavos en la Alta Edad Media, Bera soñaba con participar en los saqueos al oeste, junto a los suyos.
Cuando al fin se le presenta la oportunidad, el ansia por la incursión se mezcla con el miedo ante lo desconocido, provocando en ella extraños pensamientos.
De regreso a casa con el mejor botín de todos, según ella, los planes para formar un asentamiento en Eire continúan. Y aunque Bera no está de acuerdo, por lealtad debe apoyar a su padre y aceptar la boda que él ha acordado para ella.
Después de un tiempo la mayor parte de la aldea de Sognefjord, y no sin haber sorteado una serie de obstáculos antes, se logra trasladar a la isla esmeralda, llamada así porque el verdor de sus prados se refleja en el cielo y el mar.
Este será el comienzo de la verdadera aventura de Bera, porque se verá envuelta en unas costumbres que no son las suyas, y con un dios que desprecia.
Su corazón sabrá dónde quiere estar, pero la palabra empeñada debe ser honrada.
Amelia Rodríguez, una inmigrante de raíces latinas apasionada por la cocina culinaria, es aceptada en uno de los restaurantes de comidas Asiática más exclusivos y costosos de Nueva York, perteneciente al reconocido Grupo Maeda pero, su vida se pondrá de cabeza al conocer al Joven CEO Park Seon-ho, hijo menor y heredero del grupo, quien se aprovechará de Amelia luego de proponerle un peculiar trato que pondrá en riesgo su estatus migratorio.