-Escucha -dijo, serio, como si fuera algo muy importante-. Ayer no me contestaste bien. Jimin lo miró, curioso. -¿Mm? - Jungkook respiró hondo. Sus manitas se cerraron en puñitos, sentía cómo estás sudaban un poco al tener tantos nervios. -Tú vas a ser mi esposo cuando seamos grandes. - Esta vez lo dijo más claro. Más firme. Más decidido. Sus ojos brillaban mientras esperaba respuesta del pequeño rubio que lo miraba confundido. El salón estaba lleno de ruido... pero para Jungkook, todo se volvió silencio otra vez. Jimin lo miró. Parpadeó una vez. Dos. Luego bajó la mirada... pensando. -No quiero.- esas dos palabras salidas de sus labios rechonchos, sin querer hicieron que el mundo del pequeño de los Jeon se congelara
تفاصيل إضافية