Jean siempre ha sido cuidadoso, aún más si se trata de sus secretos, él sabe cómo darse a desear y como ser discreto, es atractivo, cautiva al mundo con su arte, con su belleza, un alumno irremplazable, la amabilidad hecha persona
Van es la otra mitad, una mitad opuesta y a la vez tan parecida, no es tan amable, pero si un segundo alumno irremplazable, cautiva con su belleza y su destreza, aunque, Van no es discreto, ni cuidadoso con las palabras
Ambos unas almas tan opuestas y tan similares
Jean es el blanco, Van es el negro
Cuando se encuentran descubren algo más que el amor, y descubren el poderoso secreto que oculta el otro
Jean es el hijo de un ángel, y su poder le permite manipular mentes, algo que jamás ha querido hacer
Van, es el hijo de un caído, cuya habilidad es la telequinesis, algo que disfruta en secreto
Ambos destinados a vivir en este mundo desde antes de nacer
Almas destinadas a encontrarse
Ambos por descubrir más colores
El sueño de Amren Denali siempre fue convertirse en jinete, vincularse a un dragón, pelear en la guerra y poner el orgullo de su apellido en lo más alto como el resto de su familia. A fin de cuentas, los Denali nacían para eso. Para ser jinetes, luchadores expertos que darían su vida por la causa, por proteger Navarre.
Claro que nadie, ni siquiera ella misma, contaba con que al convertirse en cadete se vería metida en una serie de sucesos que marcarían su vida para siempre, llevándola a seguir un camino que si bien marchaba con el mismo propósito era muy diferente al original.
¿Venin? ¿Wyvern? Eso solo era el primer escalón que desencadenaría qué ella accediera a unirse a Xaden Riorson para salvar no solamente Navarre sino todas las provincias de su nación, aunque eso costase el orgullo de su familia.
¿De qué servía seguir una mentira? ¿De qué servía pelear a las sombras cuando todo estaba a pasos de salir a la luz?
Su unión al Cuadrante de Jinetes cambió radicalmente su vida en múltiples aspectos. Trajo amor. Trajo traiciones. Trajo verdades ocultas. Trajo risas. Trajo llantos. Trajo todo lo que debía traer. Le brindó amigos, aliados y enemigos, pero aun así ella nunca se rindió y luchó hasta el final, por lo que creyó correcto.
¿Quién la culparía? Al fin y a cabo los Denali siempre tuvieron la fama de estar locos...
Fecha de Inicio: 27/01/2025