Se supone que lo más importante es lo que piensas de uno mismo. Pero que sucede en aquellos casos donde uno piensa lo peor de si mismo; pues nadie lo sabe.
Llega un momento en el que ya no puedes romperte más, en el cual tus fragmentos ya no pueden juntarse.
Los pedazos de tú ser sé vuelven más diminutos, impidiendo que puedas repararte.
Así me siento yo desde que lo conocí a él, en ese momento mi pesadilla comenzó...