"Hay que aprender a resistir, ni a irse, ni a quedarse, a resistir."
Resistir, resistir a las dificultades, resistir a las adversidades, resistir a los obstáculos, resistir a los problemas, resistir al dolor, resistir a la soledad, resistir a los miedos, resistir a los silencios, resistir a las lagrimas, resistir a los vacíos, resistir al amor, resistir, resistir a la vida misma, a pesar de cada cosa, se debe resistir.
Mariana Esposito, una mujer con su vida, casi realizada, a tenido que pasar por diferentes caminos que la vida le dio, para bien o para mal. En todo este tiempo vino escapando a cada espina que se a querido pegar a ella, pero lo único que consiguió obtener fueron mas adversidades y confusión.
Hoy se enfrenta a uno de sus grandes mayores riesgos; De ella es la decisión de, irse o quedarse, de resistir o escapar.
Resistir, es existir.
Lali Espósito es una chica con un corazón gigante, es maestra jardinera y también hace colectas para personas que necesitan ropa y comida, siempre está dispuesta a dar una mano en lo que sea.
Ella estuvo en pareja por 5 años con una persona que le dañó la psiquis, una que quería a toda costa formar una familia con ella, y tener puntualmente un varón.
Fueron varios intentos en los que ella quedaba embarazada y lo perdía, o simplemente eso no sucedía, hizo tratamientos que terminaron siendo fallidos , en el medio de todo ese dolor su pareja la abandonó, la dejó completamente sola y quebrada, haciendo que ella crea que todo lo que había pasado había sido su "culpa".
Su pensamiento es el siguiente: ¿Cómo alguien va a enamorarse de ella y amarla si no va a poder darle un hijo?
Y sin esperarlo llega Juan Pedro Lanzani, bueno, vuelve, Peter, el mejor amigo de su hermano que se fue a vivir al exterior, la persona de la cual siempre estuvo enamorada en la infancia.