-Te he querido sintiendo odio, y te he odiado llena de amor, y las dos veces casi me ahogo
-Y después de ti, no he dejado que nadie me quiera.
-Te dejo ir, brillarás en mi...
- ¡Me has roto el corazón! - grité entre lágrimas.
- Tú te lo has roto a ti misma - dijo él con su indiferencia - por esperar algo que sabías que no te podía dar.
- Vas a pagar por lo que has hecho - le dije secándome la última lágrima.
- Te esperaré sentado - dijo burlón.