Lágrimas de plata ©
Sin padres, y ahora si hermana. Completamente huérfana pero nunca sola.
Desde hace un año, Cyrielle cree estar delirando por la presencia de una mujer encapuchada la cual solo ella puede ver y oír tras la partida de su hermana.
Sin embargo, justo cuando Cyrielle empieza a encajar dentro de los estándares que la vida le ha impuesto hasta el momento, el destino entra a jugar su carta maestra: una invitación directa del propio rey, al que nunca nadie ha visto, para asistir a la Ceremonia de los Cinco Vértices y la única perla de poder umbra de toda Kastrya.
Pobreza, hambre y putrefacción es lo único que se conoce en Lassyn. Las desapariciones de niños se han vuelto más usuales, los impuestos suben y nadie se pregunta el porqué de absolutamente nada.
Verse rodeada de la raza que mas odia, durante toda una noche de lujos y sonrisas falsas, es lo último que le quedaba por vivir para denominar su vida una horrible pesadilla.
Pero el destino es caprichoso. Y travieso.
El oro, los tacones y vestidos se vuelven insignificantes porque esa invitación asegura que también asistirá su hermana.
No todo es oro lo que reluce, y como si todo en la vida de Cyrielle hubieran sido piezas inconexas; empiezan a cobrar sentido cayendo una... detrás de otra.