¿Quién lo diría?, durante muchos años pensé que contaba con el apoyo de mi familia y amigos, pero apenas cometes un error y te das cuenta de que nadie estará ahí para levantarte. Duele, la verdad siempre duele, lo peor es que lo aprendí a la mala.
Tal vez esté mal que de la nada te escriba esto para que tengas noticias mías, pero no tengo a nadie más a quien contárselo.
Alle rechten voorbehouden